La congelación es un método de conservación de los alimentos crudos y cocinados muy efectivo, rápido y sencillo.
Para sacar el máximo partido al congelador es esencial saber congelar adecuadamente: escoger qué alimentos se pueden congelar, envolverlos cuidadosamente, llevar un registro de los alimentos que tenemos en el congelador, etc.
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Sin embargo, tan importante es saber congelar como saber descongelar. Una mala descongelación no sólo hará que los alimentos pierdan cualidades de textura, color y sabor, sino que, además, pondrá en riesgo nuestra salud por la contaminación y proliferación de microorganismos.
Además, es fundamental señalar que, en general, un alimento que se haya descongelado no debe volverse a congelar.
Consideramos muy importante mostrar cómo se debe descongelar correctamente, ya que es muy frecuente que este proceso se realice mal. Por ello, dentro de la manipulación de alimentos, esta operación merece una mención especial.
El método de descongelación dependerá de la naturaleza del alimento:
La descongelación por encima de 4ºC suele ser peligrosa, debido al riesgo de proliferación de microorganismos en los exudados de los alimentos. Sin embargo, puede realizarse si el alimento que se va a descongelar apenas tiene exudado y es de pequeño tamaño. De esta manera, el tiempo de descongelación no excedería la hora.
Por otro lado, hay que tener especial cuidado con los alimentos que se compran congelados, ya que deben llegar a nuestro congelador sin que se hay roto la cadena de frío, es decir, sin que la temperatura haya subido demasiado y el alimento se haya empezado a descongelar.