LA ADAPTACIÓN DE LA ALIMENTACIÓN A NUEVAS NECESIDADES

Como hemos visto, los cambios en esta etapa de la vida son muchos y de distinta índole, pero el ritmo de envejecimiento depende de factores como el estado de salud, los hábitos alimentarios y la capacidad de autonomía de cada persona. Este proceso también se ve influenciado por los recursos económicos de la persona, el carácter y el estado mental del individuo en cuestión.

Durante este proceso tienen lugar una serie de cambios corporales y de modificaciones en el organismo que repercuten directamente en su funcionamiento y en el estado nutritivo de la persona. A continuación, se detallan los diferentes cambios y la repercusión que tienen para la persona que los sufre:

a) A nivel del aparato digestivo se dan modificaciones a distintos niveles: boca, estómago e intestino.

• Boca: se produce la pérdida de piezas dentales, el adelgazamiento de las encías y la disminución de la secreción de salivas, hechos que comportan que la masticación sea costosa y que haya dificultad para deglutir los alimentos. En ocasiones, a raíz de esto, las personas tienden a cambiar la elección de ciertos tipos de alimentos, cosa que puede derivar hacia una dieta monótona y poco variada.

• Estómago: se hace patente una disminución de la producción de secreciones digestivas, a la vez que son frecuentes las lesiones de la mucosa y la pared del estómago. Todo ello comporta que las digestiones sean más lentas, pueda sufrirse gastritis y acabe disminuyendo el apetito. Además, al haber una menor producción de secreciones digestivas hay una menor absorción de determinados nutrientes y un mayor riesgo de padecer toxiinfecciones alimentarias. Por ello es muy importante una buena higiene de los alimentos.

• Intestino: existe una disminución importante de los movimientos intestinales que conlleva, a la larga, estreñimiento o dificultad en la evacuación.

b) A nivel de la composición corporal se observa una clara tendencia a aumentar el tejido adiposo y se dan cambios en la distribución de la grasa corporal. Además, hay una importante disminución del tejido muscular y del contenido de agua del organismo. Estas modificaciones conllevan, respectivamente, una tendencia a la acumulación de grasa, la disminución de la fuerza y un aumento del riesgo de deshidratación.

c) A nivel de aparato locomotor aparece una disminución del tono muscular y del tejido óseo, que junto con un desgate de las articulaciones (artrosis) y/o su inflamación (artritis) conllevan una disminución de la flexibilidad, fragilidad ósea, disminución de la fuerza y de la velocidad de movimiento.

d) A nivel de los sentidos se observa una disminución del gusto y del olfato que causa cambios en las preferencias de los alimentos, disminución del apetito y del placer de comer. Además, suele aparecer una disminución de la agudeza visual que puede generar limitaciones para preparar/cocinar alimentos.

e) A nivel metabólico se observa una disminución del metabolismo basal, causada básicamente por la disminución de la reparación celular y la disminución de la cantidad de tejido muscular, que puede conllevar un aumento de peso y de tejido graso sino lo acompañamos de una dieta adecuada.

Como se puede observar, muchas de estas modificaciones repercuten en la nutrición del anciano y es por ello que debe adaptarse su alimentación.

A continuación se detallan las raciones alimentarias diarias necesarias para cubrir las necesidades de nutrientes derivadas del proceso de envejecimiento. Primero encontramos la pirámide de alimentos adecuada a las necesidades de las personas mayores y a continuación, una tabla de raciones y medidas también destinada a ese grupo de población. 

Pirámide para adultos de más de 70 años (modificada de Russell et al. 1999)

Raciones diarias recomendada

Grupo de alimentos Alimento Cantidad por
ración(gramos)
Número de
raciones
por día
Feculentos o farináceos Pan 100 4-5
Biscotes 70-80
Arroz o pasta en crudo 60-75
 Patatas 250
Legumbres secas crudas 75
Guisantes o habas frescas 300
Cereales desayuno 60-80
Galletas Maria 60
Verduras y hortalizas Verduras y hortalizas crudas y cocida 150-250 2
Frutas Fruta fresca
120-150 2-3
Proteicos Carne 100 1.5-2
Pescado 125
Huevos 100-120
Lácteos Leche 200 2.5-3
Yogur 250
Queso fresco 125
Queso semicurado 40
Grasas Aceite de oliva o otros aceites vegetales 10 3-4
Frutos secos 12-25
Mantequilla o margarina 10-15
Azúcares Azúcar, cacao, mermelada, miel, caramelos, bollería, etc. --- Consumo moderado
Agua 5-8 vasos al día

Recomendaciones a tener en cuenta para la correcta alimentación de las personas mayores

1. Adaptar la alimentación a los hábitos y cultura de cada  persona
2. Conseguir un ambiente tranquilo a la hora de comer y a ser posible comer en compañía.
3. Repartir los alimentos en 5 o 6 comidas diarias no demasiado copiosas.
4. Potenciar la diversidad alimentaria y las preparaciones fáciles.
5. Proponer diversidad de texturas, colores y sabores.
6. Adaptar la textura a la capacidad de masticación y deglución. En el caso de que sea necesario comer los alimentos triturados, se debe tener en cuenta que contengan alimentos de todos los grupos: un alimento farináceo como base del triturado, un alimento proteico, algunas verduras cocidas y un poco de aceite de oliva.
7. Preservar el tejido óseo, mediante la toma de 2,5-3 raciones de lácteos al día y la práctica de ejercicio físico de forma regular y según posibilidades individuales.
8. Evitar el estreñimiento, potenciando el consumo de 5 raciones de fruta y verdura al día. Una de las raciones de verduras y hortalizas debe ser en crudo para asegurar un aporte correcto de vitaminas.
9. Evitar la deshidratación, beber antes de tener sed. Una buena solución es la introducción de infusiones a lo largo del día. En el caso de problemas de deglución de los líquidos utilizar gelatinas. Recordar que en situaciones de diarreas, calor ambiental, aumento de la actividad física y fiebre, es imprescindible aumentar el consumo de agua ya que aumenta considerablemente el riesgo de deshidratación. Consulta la pirámide de la hidratación saludable .

Como ya se ha comentado con anterioridad, los ancianos son más susceptibles a padecer toxiinfecciones alimentarias y por ello, es importante tener en cuenta las siguientes normas higiénicas:

  • Revisar la fecha de consumo preferente y la fecha de caducidad de los alimentos envasados.
  • Controlar el estado de los alimentos.
  • Evitar el contacto entre alimentos crudos y alimentos cocinados.
  • Desinfectar las verduras que vayan a consumirse crudas.
  • No descongelar los alimentos a temperatura ambiente, se debe hacer en el refrigerador.
  • No volver a congelar alimentos que ya hayan sido descongelados.
  • No recalentar los alimentos más de una vez.




PREGUNTAS FRECUENTES

TU ALIMENTACIÓN Y LA DE TU FAMILIA

SÓLO PARA TUS HIJOS

NUESTRA PIRÁMIDE DE LA ALIMENTACIÓN

DE LA DESPENSA A TU BOCA

IDEAS PARA LA COCINA

ALIMENTACIÓN SEGÚN ESTADO DE SALUD

TESTS PARA CONOCERTE MEJOR

PREGÚNTALE AL EXPERTO

NUESTRA GASTROTECA


· URÍA, 38 4º A, 33003 OVIEDO · T. 985 217 535 · 2018 @ TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS ·

· DATOS LEGALES · CONTACTAR ·