Aseguran: “Tomar carne engorda debido a que tiene muchas toxinas”.

Existen diferentes tipos de carne. La carne destaca por su aporte de proteínas de elevada calidad biológica. Pero el hecho de que unas carnes aporten más calorías que otras va a depender, sobre todo, de la cantidad de grasa que tengan; por eso existen carnes menos grasas (como el pollo o el pavo, por ejemplo) y otras carnes más grasas (el pato o el cabrito). Si habitualmente tomamos carnes con grasa o bien carnes más magras, pero cocinadas con mucha grasa, está claro que aportaremos una gran cantidad de calorías a nuestra dieta y es posible que ganemos peso.

Pero esto, no tiene nada que ver con que la carne lleve toxinas. Además, la carne que se vende al público ha sido sometida a controles muy rigurosos que garantizan su aptitud para el consumo.De todas formas, si queremos mantener nuestro peso es preferible tomar de forma habitual carnes bajas en grasa y con tecnologías culinarias que impliquen utilizar poca cantidad de aceite, frente a carnes con grasa o cocinadas con una cantidad de aceite elevada.