Dicen que “el aceite de oliva no engorda si es crudo”.

El aceite de oliva virgen extra es una buena fuente de Vitamina E y ciertas sustancias antioxidantes. Es rico en grasas monoinsaturadas que son buenas para la salud. Pero lo cierto es que un gramo de aceite de oliva, o de cualquier otro tipo de aceite, aporta unas 9 kilocalorías, sea crudo o tras someterlo a una fritura. La única diferencia es que en el proceso de las frituras se generan, entre otras cosas, los llamados compuestos polares que no son saludables y que hacen que después de usarlo varias veces el aceite se deba desechar. Pero eso no tiene nada que ver con que sea preferible el crudo porque aporte menos calorías.

Además en el proceso de fritura se perderán sus antioxidantes. Pero, crudo o cocinado, un gramo de aceite aporta unas 9 kilocalorías,con lo que a poco que seamos generosos con su uso disparamos las kilocalorías del plato.

Se recomienda tomar entre 3-5 raciones de grasas al día. Un exceso de aceite, sea como sea, disparará la energía que ingerimos.