Muchas personas compran atún en aceite de oliva debido a que creen que engorda menos que las latas de atún en aceite vegetal.

Como lo vegetal suena a salud y a ligero, es habitual que se compren latas, en las que el producto se dice que lleva aceite vegetal. En realidad aceite vegetal puede ser cualquiera (de oliva, maíz, soja, girasol, colza, coco). Pero, como los aceites de oliva, girasol o de soja son más caros, y tienen muy buena prensa, cuando se utilizan aceites de origen vegetal y no se especifica el tipo de aceite, especificándose simplemente “en aceite vegetal”, se suelen utilizar otros con peor prensa, como el de coco. Referente a la salud, ha de hablarse bien del aceite de oliva con respecto a otros aceites vegetales con destino al consumo alimentario. Es un aceite cardiosaludable, pues tiene una proporción de ácidos grasos monoinsaturados más alta que el resto de aceites vegetales que a veces se usan en la industria alimentaria, algunos de los cuales (aceite de coco por ejemplo) llevan grasas muy poco cardiosaludables.

Pero no olvidemos que un gramo de grasa (sea de la fuente que sea) aporta 9 kilocalorías (más del doble que uno de hidratos de carbono y proteínas), por lo que si pretendo rebajar las kilocalorías y tengo ganas de comer atún en lata, debo tomarlo sin grasa añadida; es decir, al natural, o por supuesto fresco.