Se suele aconsejar: “No bebas agua con gas, que engorda más que el agua normal”.

El agua con gas, como su propio nombre indica, no es más que agua mineral a la que se le ha adicionado gas (dióxido de carbono). Por ello, y dado que el agua aporta cero calorías y el gas aporta también cero calorías, el agua con gas es acalórica, al igual que al agua normal.

Tomar agua, sea con gas o sin, jamás nos hará ganar grasa. Lo único que podría ocurrir al tomar agua con gas es que nos sintamos hinchados por el gas y tengamos cierta distensión abdominal. Pero desde luego que eso no es debido
a un acúmulo de grasa y esa sensación desaparece en poco tiempo.

Con los refrescos con edulcorantes acalóricos, como los refrescos de cola light, ocurre lo mismo.