En los últimos años, el avance significativo de los conocimientos científicos relacionados con la Nutrición, la Biología y la Genómica ha provocado grandes cambios y avances en lo que se refiere a la relación existente entre salud y enfermedad, conjuntamente con los alimentos que ingerimos, los hábitos y el estilo de vida de cada persona. Estos avances han puesto de manifiesto que muchas patologías tienen un trasfondo nutricional; hecho que pone en evidencia que la alimentación desempeña un papel importante en la prevención de la enfermedad, así como parte del tratamiento terapéutico de muchas patologías.
Descubre cómo puedes mejorar tu salud y calidad de vida a través de una adecuada pauta de alimen-tación, seleccionando tu trastorno o patología.
Y, para más ayuda, aquí
encontrarás unos menús orientativos que te ayudarán a llevarla a cabo.
La vesícula biliar es el órgano encargado de almacenar la bilis producida por el hígado. Esta sustancia es liberada a través del conducto biliar durante la digestión de los alimentos con el fin de descomponer las grasas.
Dentro de las patologías que afectan a la vesícula biliar encontramos las siguientes:
Las piedras pueden ser de naturaleza:
Esta inflamación provoca que el conducto cístico que comunica con el tubo digestivo quede obstruido y, consecuentemente, la bilis no pueda salir del receptáculo biliar, acumulándose en su interior y distendiendo sus paredes.
Puede ser:
En general, la población más propensa a padecer coleliatisis colesterolémica es la femenina, especialmente en los rangos de edad más elevados y si se padece hipercolesterolemia, fibrosis quística, obesidad, resección del íleo o diabetes. Otros estudios muestran que la probabilidad aumenta en el caso de consumidoras habituales de anticonceptivos orales y otros tratamientos estrogénicos.
Sin embargo, niños y ciertas razas son más propensos a padecer la colelitiasis pigmentaria, como consecuencia de trastornos hemolíticos crónicos, nutrición parenteral y algunos fármacos.
La colecistitis es 3 veces más prevalente en mujeres hasta los 50 años. A partir de ese momento, los porcentajes entre sexos se equiparan.
Habitualmente la colelitiasis es asintomática, aunque puede presentar cuadros de cólicos en los casos agudos. En este caso, aparece dolor debajo de las costillas (hipocondrio derecho), a veces similar al de un infarto de miocardio, y digestiones pesadas, fiebre, vómitos, náuseas, ictericia y ansiedad.
La colelitiasis suele desarrollarse con complicaciones en personas mayores de 65 años, provocando infecciones en las vías biliares, fístulas en la vesícula, abscesos, coledocolitiasis, pancreatitis aguda e incluso perforación del receptáculo biliar.
Asimismo, la colelitiasis puede derivar en colecistitis si hay infección y los síntomas se manifestarán a modo de dolor abdominal que podrá ser intermitente o permanente e irradiarse hacia la espalda, fiebre, náuseas, escalofríos, vómitos e ictericia.
El método de diagnóstico por excelencia en este tipo de alteraciones vesiculares es el de imagen, como TAC o ecografías, ya que son capaces de mostrar el grosor de las paredes de la vesícula, las piedras e incluso el barro.
Otras pruebas, como la colecistografía oral, casi no se usan.
En el tratamiento de estas alteraciones vesiculares, cuando cursan con sintomatología, suele hacerse necesario la extracción de la vesícula (colecistectomía) habitualmente por medio de laparoscopia. En el caso de la colelitiasis de colesterol el empleo de fármacos diluyentes de las piedras o litotricia no suele tener un efecto duradero, por lo que los cálculos vuelven a aparecer con posterioridad.
La extirpación de este órgano no vital conlleva ciertos cambios en las pautas nutricionales, entre las que cabe destacar las siguientes:
La SEPD es una organización científica y profesional sin ánimo de lucro cuya razón de ser es el fomento y difusión de la investigación y el conocimiento en el campo de las enfermedades digestivas, en sus aspectos básicos, epidemiológicos, diagnóstico-terapéuticos, preventivos y de promoción de la salud, así como el fomento de su aplicación práctica, proporcionando valor tanto a sus asociados como a los pacientes y población general.
Francisco Silvela, 69. 2º C - 28028 Madrid
Tel. 91 402 13 53
Fax 91 402 76 91