En los últimos años, el avance significativo de los conocimientos científicos relacionados con la Nutrición, la Biología y la Genómica ha provocado grandes cambios y avances en lo que se refiere a la relación existente entre salud y enfermedad, conjuntamente con los alimentos que ingerimos, los hábitos y el estilo de vida de cada persona. Estos avances han puesto de manifiesto que muchas patologías tienen un trasfondo nutricional; hecho que pone en evidencia que la alimentación desempeña un papel importante en la prevención de la enfermedad, así como parte del tratamiento terapéutico de muchas patologías.
Descubre cómo puedes mejorar tu salud y calidad de vida a través de una adecuada pauta de alimen-tación, seleccionando tu trastorno o patología.
Y, para más ayuda, aquí
encontrarás unos menús orientativos que te ayudarán a llevarla a cabo.
La Enfermedad Diverticular es un trastorno que se produce en el intestino grueso, sobre todo en el colon y que cursa con alguno o todos estos padecimientos:
Pese a que los expertos no se pronuncian sobre una única razón que favorezca el desarrollo de esta enfermedad, diversos estudios parecen demostrar la relación directa entre el consumo de dietas bajas en fibra y este trastorno.
La prevalencia de la Enfermedad Diverticular es claramente dependiente del sexo y de la edad. Aunque lo más común es que afecte a mujeres de edades superiores a los 70-80 años, mientras que sólo en un pequeño porcentaje es sufrida por hombres de menos de 50 años. Alrededor del 30% de los afectados se encuentran en rangos de entre 50 y 80 años, principalmente mujeres.
En la mayoría de los casos las personas con diverticulosis no muestran ningún síntoma. La presencia de divertículos no es peligrosa en sí. No obstante, si el divertículo se lesiona o se infecta por acumulación de heces se desarrolla diverticulitis que cursa con cuadros de sangrado al defecar, dolor o inflamación abdominal.
En 1 de cada 4 suelen aparecer complicaciones, como desgarro de los divertículos, fístulas, obstrucción intestinal o infecciones.
El diagnóstico de la diverticulitis se basa en las pruebas siguientes:
El tratamiento de la Enfermedad Diverticular dependerá de si se padece Diverticulosis o Diverticulitis, así como de la gravedad de cada una de ellas.
La inclusión de medidas dietéticas que supongan un consumo elevado de fibra parece ser positiva, aunque lo más habitual es tener que combinarlo con tratamiento farmacológico e, incluso con cirugía, si la diverticulitis está en un estadío muy avanzado.
Algunas de las consideraciones a tener en cuenta se orientarían hacia las siguientes pautas:
Asimismo se primará la defecación en el momento que aparezca la urgencia para evitar la obstrucción intestinal.
Como en el resto de la población es recomendable realizar ejercicio físico aeróbico (andar, correr, bicicleta…) al menos 3 veces a la semana 30 minutos diarios.