
Las mujeres, a lo largo de la historia, se han sentido presionadas por los cánones de belleza dictaminados por la época en la que les haya tocado vivir. Es por ello, que los trastornos alimentarios no son exclusivos de los tiempos actuales, sino que existen ejemplos de mujeres que sufrieron este tipo de enfermedades, prácticamente en todas las épocas. Dos ejemplos de ello son Sissi Emperatriz y Diana de Gales, dos mujeres de épocas diferentes pero con el mismo problema de base.
En el desarrollo de esta patología, intervienen distintos factores que más adelante analizaremos, pero lo que está claro es que es una enfermedad que se desarrolla por la confluencia de distintos agentes, tanto psicológicos, como biológicos o interpersonales. Entre ellos, es fundamental la influencia de los medios de comunicación, así como de la sociedad en general. Estos últimos trasmiten gran parte de la presión, especialmente en la actualidad, ya que mediante la imagen de mujeres delgadas y esbeltas en las revistas de moda, en la publicidad, en la televisión, etc. se transmite una importancia sobredimensionada hacia la imagen corporal, consiguiendo que tanto niñas como niños, crezcan con la idea de que esto es lo más importante.